La mano de Irulegui en el 2026
   09/03/2026 18:47:50
La mano de Irulegui en el 2026

Introducción a la mano de Irulegui en el año 2026, noticias, un vídeo y el texto celtibérico

El día 8 de marzo de 2026 tras la visita de nuestro colega Isaac Moreno Gallo a Miranda de Ebro hemos publicado un vídeo en youtube con una entrevista realizada a la vera del río en Miranda de Ebro (Burgos) junto a las ruinas de la antigua ciudad de Deóbriga. En el contexto geográfico celta o celtibérico del valle medio del Ebro, la ciudad de Deóbriga es una urbe autrigona de etnia celta que influía en un importante territorio en la margen izquierda del Rio Ebro.

La presencia de cultura y etnias celtas al norte del Ebro está constatada a lo largo de todo el cauce del río, incluido en País Vasco y Navarra.

Esta entrevista ha tenido una gran repercusión pública motivada por el interés que existe en la sociedad hispanohablante en relación con las lenguas prerromanas, la cultura celtibérica y la etnicidad celtibérica en el valle medio del Ebro.

La mano de Irulegui es un objeto arqueológico relevante que nos permite considerar la presencia amplia y habitual de una lengua celta o indoeuropea en el entorno de la capital navarra de Pamplona justo antes de la imposición del latín como lengua habitual de los vascones.

Como arqueólogo formado en la Universidad de Zaragoza y que durante años de trabajo profesional he investigado varios yacimientos celtibéricos de las provincias de Soria y Burgos estoy acostumbrado a estudiar e interpretar este tipo de objetos antiguos. Bronces y téseras escritas en signario celtibérico son frecuentes en la arqueología de los yacimientos a lo largo del río Ebro y, por lo tanto, es factible el estudio del bronce de Irulegui desde una perspectiva de objeto celtibérico como así hemos promovido desde el año 2022 en diferentes foros.

A los pocos días de la noticia del hallazgo de la mano de Irulegui diversos medios de comunicación como el diario El PAIS, BURGOSconecta, o Tudela Hoy recogieron en publicaciones escritas y vídeos nuestra interpretación. La hipótesis celtibérica, por lo tanto, ha sido divulgada desde el primer día de la divulgación del hallazgo y podemos afirmar que tres años después todavía es el principal referente para los investigadores que desean conocer la relevancia cultural de este hallazgo arqueológico.

En la prensa digital de divulgación nacional esta tesis celtibérica ha quedado fijada el día 27/11/2022 en el medio periodístico El País (www.elpais.com) La Mano de Irulegui, más incógnitas que respuestas sobre el origen del euskera. Los expertos admiten una utilización política del hallazgo y que la pieza bimilenaria reaviva la “controversia vascónica” sobre el origen del pueblo y de la lengua vasca. (El País)

Como aclaración y ampliación de los diferentes aportes que hacemos en este vídeo de marzo de 2026 pasamos a comentar las diferentes claves para acercarnos más a una comprensión científica del objeto denominado mano de Irulegui.

En las téseras de Viana, escritas en signario celtibérico se usa la técnica incisa para marcar los signos sobre el bronce y después se puntea con un punzón encima. Esta técnica doble de incisión y punzón encima no es exclusiva de Irulegui, es frecuente en la celtiberia y en concreto en el ámbito berón. Esta técnica de escritura es una prueba de celtismo de la escritura del bronce de Irulegui.

Signario celtibérico o Signario Ibérico

La mano de Irulegui está escrita con un signario antiguo denominado signario celtibérico usado en un amplio espacio de la península ibérica y que está datado entre los siglos II y I a.C. En este contexto temporal llamarlo signario celtibérico es sinónimo de signario ibérico. El signario utilizado es el mismo en el ámbito ibérico que en el celtibérico, los mismos signos aparecen en todo el centro y norte peninsular con variaciones dialectales por regiones. En el caso de las téseras, mosaicos y bronces navarros es posible que se trate de un signario celtibérico adaptado a una variante dialectal berona, o quizás variante berona-vascona aunque este nuevo signario aún no está definido por lo que la denominación correcta es denominarlo signario celtibérico, mediante el cual podemos leer el texto de la mano de Irulegui como también leemos otros 500 epígrafes celtibéricos de la península. Del mismo modo no está definido ningún signario propio vascón, ya que solo se conocen dos inscripciones breves en ámbito vascón y algunas pocas cecas beronas y vasconas que aún están sin localizar geográficamente.

En cuanto los caracteres R, y T que aparecen en la mano de Irulegui anotamos que son comunes en el ámbito celtibérico de los berones y también de los celtíberos arévacos, como en el conocido dado de Numancia (Soria).

En el dado celtibérico de Numancia (Soria) observamos el signo "T" en el signario celtibérico. Museo Numantino (Soria) Castilla y León. Este signo "T" aparece en otros epígrafes celtibéricos incluido Irulegui.

Afirmación de la mano de Irulegui como objeto celtibérico

El escepticismo científico nos lleva a no dar por ciertas las primeras hipótesis no respaldadas por un informe científico, durante casi un año hasta mediados del 2023 la mano de Irulegui solo fue dada a conocer mediante notas de prensa breves y contradictorias. En un primer momento, se dio una versión cercana al pensamiento mágico en el que este objeto de bronce se interpretaba sentimentalmente como un sortilegio de mala suerte o buena suerte, una especie de mano de quiromancia imposible de entender y fuera de todo razonamiento científico. A través de pomposos titulares de prensa se proponía la primera palabra del texto leída desde el vasco como “Sorionecu” = “suerte”. Cualquier versión mágica o sentimental que interpreta parcialmente un texto antiguo sin tener en cuenta la relevancia del material y la forma del objeto decae y se descarta en cuanto se enfrenta a nuestra perspectiva escéptica y crítica.

Nuestra perspectiva de la mano de Irulegui como objeto celtibérico es netamente afirmativa. No es necesario negar nada o demostrar la falacia de otras hipótesis que puedan plantearse, ya que nos acercamos a la mano de Irulegui como objeto relevante del arte celtibérico, por su material, forma y signario. El texto no puede traducirse al completo todavía, pero puede entenderse su significado por su forma y ámbito arqueológico en el que ha sido localizado.

La mano de Iruelgui no es el primer texto escrito en un bronce en forma de mano. En una vitrina del Museo de Navarra junto a la mano de Irulegui podemos admirar dos téseras con forma de mano esquemática, en forma de prima con cuatro dedos, otra en forma de toro y otra de jabalí. También escritas en lengua celtibérica, son iguales a otras de Soria como la tésera de Ciadueña.

La mano de Irulegui no es falsa

Nuevamente, desde una perspectiva alejada de cualquier tipo de negacionismo, afirmamos que la mano de Irulegui es un objeto arqueológico de relevancia. La cadena de custodia perfectamente documentada por el Museo de Navarra afirma su autenticidad y contexto arqueológico en un castro prerromano situado cercano a la ciudad de Pamplona, en una ubicación central en el territorio de la etnia vascona. La mano de Irulegui es un documento escrito perteneciente a la etnia de los vascones, por lo tanto, es un documento vascónico, escrito en signario celtibérico con un contenido breve, pero seguramente relacionado con un texto jurídico o político-militar que hay que estudiar desde el ámbito celtibérico para llegar a su correcta interpretación arqueológica.

Aplicando el escepticismo científico hay que dudar de cualquier lectura apresurada como testimonio de la lengua vasca o vascuence actual, en un lugar y tiempo en el cual no hay ningún contexto de lenguas vasca o protovasca.

Los vascos como celtas

El arqueólogo y académico Martín Almagro Gorbea ha estudiado los últimos milenios antes de Cristo de la antigua Hispania, cuando se forman los pueblos tartesios, iberos, celtas y vascos y defiende el origen celta de la toponimia, mitología y literatura vasca. En sus recientes estudios sobre el origen etnográfico celta de los vascos nos infora de lo siguiente:

"El País Vasco, poblado por várdulos, carisios y autrigones, formaba parte de la Hispania Celtica, mientras que los vascones, precedentes de los actuales euscaldunes, habitaban las áreas pirenaicas de Navarra hasta el Pirineo Central y buena parte de la Aquitania. Por ello, prosiguió, gran parte de lo que se considera literatura vasca, pues se atribuye sin más a la tradición euscalduna, forma parte de la literatura de la Hispania Celtica, hecho acorde con el carácter celta de las poblaciones del País Vasco en la antigüedad. (2)

Aquitania y el aquitano como región celta.

Los aquitanos eran un pueblo del ámbito céltico galo, con una lengua prerromana cercana a otras lenguas celtas o celtibéricas. El aquitano como lengua céltica es una hipótesis ampliamente estudiada y con bases argumentales en las fuentes antiguas y en la arqueología. Julio César y Estrabón informan sobre que los aquitanos diferían por su lengua del resto de galos, pero el hecho de diferir los aquitanos de los galos no convierte necesariamente a los aquitanos en gentes no célticas (1).

Si los historiadores romanos del siglo I a.C. informan que los aquitanos son más parecidos a los íberos que a los propios galos, no podemos deducir que sean una tercera etnia diferente, ni que fueran vascos. Para el propio Estrabón o para cualquier fuente antigua romana, los iberos son los pobladores del Río Ebro o por extensión todos los hispanos que como sabemos son en su mayoría celtas. Estas fuentes nos informan precisamente que los aquitanos pueden parecerse a los celtíberos o a los celtas de iberia y en ningún momento los asimila a los vascones. Del mismo modo que al informar de las diferentes etnias del valle medio del Ebro hablan de celtíberos o berones y al tratar de los vascones les dan un solar reducido y no identifican su etnia o lengua como diferente de las celtibéricas.

Los topónimos de origen eusquérico que no son registrados en época romana, no pueden ser usados con seguridad suficiente como para recrear la situación étnica y lingüística de la Aquitania prerromana que está claramente ubicada en el ámbito celta. La presencia de topónimos y antropónimos vascones en Aquitania es tardía y relacionada con una expansión vascona desde el centro de los Pirineos en pleno siglo VI d.C.

En el periodo prerromano toda Aquitania está dentro de la cultura indoeuropea y, por otro lado, la antroponimia vasca en el periodo romano solo está documentada en el alto Garona lindando con los pirineos.

Afirmar que el territorio vascón de Navarra el siglo II. a.C.. está rodeado por los cuatro puntos cardinales por etinas celtas o celtibéricas es una afirmación basada en la celticidad de caristios, vardulos, aquitanos, susetanos, berones y autrigones. La etnicidad de los jacetanos, o pueblos prerromanos del entorno de Jaca puede ser celta o no serlo, incluso es posible que la jacetania esté influida en parte por pueblos de lenguas protovascas, ya que en esta región del centro de los pirineos sí que hay antroponimia protovasca en época romana. De todas formas la región pirenaica de Jaca, y el pirineo central del bajo imperio están fuera de tiempo y lugar del ámbito de estudio de la mano de Irulegui que es el ambiente celta del siglo II a.C. Y dentro del ámbito vascón cercano a Pompaelo (Pamplona).

La ciudad de Deóbriga (Miranda de Ebro) perteneciente a los autrigones se sitúa en la margen izquierda al norte del rio Ebro. Su extensión ocupa parte del País Vasco, más al norte se sitúan várdulos y carístios las tribus celtas del solar vasco donde se hablaron lenguas celtas o celtíberas. A los dos lados de los pirineos se hablaron lenguas celtas, incluido en el territorio aquitano y vascón. La antroponimia romana considerada euskera o vasca antigua se localiza en la cuenca del alto Garona lindando con la jacetania.

Los berones y los vascones

Las fuentes antiguas citan brevemente a los vascones como pueblo o etnia cercano a los Berones. Asentados en un campo vascón y un bosque vascón y cercanos al río Ebro. Aunque analicemos las fuentes antiguas buscando insistentemente la adscripción étnica de los vascones no la vamos a encontrar. Los historiadores grecorromanos no los describen como celtas ni como íberos, simplemente no nos distinguen lingüística o culturalmente de sus vecinos los berones.

Los berones son una etnia céltica, relacionada con los celtíberos y que hablaban un dialecto celta o celtíbero. Las téseras de hospitalidad beronas localizadas en Navarra atestiguan el uso de escritura celtibérica en una amplia porción de Navarra. Los berones ocuparon un solar extenso en Navarra, ya que su capital Vareia localizada en el municipio de Viana influía en un amplio territorio más al norte, quizás hasta Andelo y hasta la cercanía de Pompelo.

La toponimia Briga está atestiguada al norte del Ebro con Deobriga y la toponimia indoeuropea está ampliamente presente en territorio vascón incluida la con raiz Seg- en Segia (Ejea de los Caballeros)

Las fuentes determinan un “ager vasconum" y "saltus vasconum" el campo vascónico está documentado como el solar del valle del Ebro, en la margen izquierda entre Calahorra y Logroño. Un espacio pequeño, pero rico en agricultura donde los vascones tenían ciudades prósperas, agrícolas y en un entorno urbano relacionado con la escritura y lengua celtibérica. El bosque o monte vascónico no ha sido delimitado, puede ser la región pirenaica, pero no sabemos si era una continuidad del campo vascónico o si estaba separado y en medio había otras ciudades celtibéricas no adscritas a la etnia vascona. Es curioso que Pamplona no se ubica en el ager vasconum estricto del Ebro y la región boscosa está más al norte, pero sí que aparece citada Pamplona como ciudad del territorio vascón cuando esta región está plenamente romanizada.

El vasco-iberismo como teoría antigua descartada en la actualidad

La teoría de que la lengua vasca es un reducto de una lengua prerromana asentada en todo el solar peninsilar desde la prehistoria y que perdura en el solar vasco en la actualidad no tiene base científica. La idea mitificada del vasco-iberismo se planteó en un periodo pre-científico y se expandió en el siglo XX por motivos sentimentales e ideológicos. El contraste de esta teoría con fundamentos arqueológicos y una lectura actual de las fuentes clásicas coinciden insistentemente en dejar a un lado el vasco-iberismo. 

Multitud de autores han tratado de interpretar los textos ibéricos a partir de raíces vascas a lo largo del siglo XX frecuentemente con manipulaciones poco rigurosas y sin llegar a conclusiones útiles. Por esa razón la hipótesis vascoiberista, cayó en descrédito a comienzo del siglo XXI, principalmente a causa de la imposibilidad de avanzar en la traducción de los textos íberos basándose en el euskera.

Ningún epígrafe antiguo escrito en lenguas paleo-hispánicas puede leerse o interpelarse desde el vasco actual. No es vasco nada en los epígrafes ibéricos, ni en los tartésicos del sudoeste ni en los lusitanos ni en los celtibéricos. Por otro lado los avances constantes en el conocimiento de la lengua celtibérica ha permitido interpretar numerosos epígrafes y llegar a un conocimiento amplio de esta lengua, sus variantes dialectales, el contenido de bastantes epígrafes y también al conocimiento de una dispersión geográfica muy amplia por todo el norte de la península incluyendo Navarra.

Actualmente, los epígrafes celtibéricos son los únicos de la Hispania antigua que pueden leerse e interpretarse en gran parte por su relación con otras lenguas indoeuropeas como el galo, el irlandés o el latín.

Desde el ibérico no podrá traducirse ni una sola palabra del texto de la mano de Irulegui, ya que todos los demás epígrafes ibéricos pueden leerse, pero no traducirse, mientras que el celtibérico puede traducirse parcialmente.

Suponer que en los epígrafes celtibéricos alguanas palabras se interpretan como vascas o defender la hipótesis de un protovasco ubicado en el norte de la peninsula ibérica, es lo mismo que afirmar que el vasco deriva de una lengua celta o indoeuropea, hipótesis esta que no se puede descartar, pero que nosotros en ningún momento seguimos.

La relación lejana entre el protovasco y el tronco comun indoeuropeo de las lenguas celtas fue propuesta Juliette Blevins profesora estadounidense de lingüística de la CUNY Nueva York, fue conocida internacionalmente a finales de abril de 2013, al publicar su libro "Advances in Proto-Basque Reconstruction with Evidence for the Proto-Indo-European-Euskarian Hypothesis", donde encuentra correspondencias fonéticas regulares identificables entre el protovasco y el protoindoeuropeo. 

En nuestra opinión el vasco no es una lengua indoeuropea pero todos los indicios arqueológicos demuestran que las lenguas celtas eran las usadas mayoritariamente en los solares de todo el norte de España incluido Navarra en el periodo prerromano.

Nuestra afirmación es que después de casi 200 años de planteamiento del vascoiberismo esta corriente de investigación no ha sido útil para ninguna conclusión científica de los antiguos epígrafes paleohispánicos, y que la presencia cada vez más abundante de epígrafes celtibéricos en Navarra nos permiten afirmar una presencia amplia de una lengua celta escrita en el territorio berón y vascón del valle del Ebro.

En los territorios de autrigones, turmogos, vacceos o incluso cántabros los escasos epígrafes que se han conocido recientemente usan también el signario celtibérico y están escritos en una lengua celta o celtibérica. Los vascones al escribir usaron este mismo signario y una lengua o dialecto común a todo el norte de la península, mientras que en Aquitania no se escribían epígrafes en este periodo.

MOSAICO ANDELO CELTIBERICO

El mosaico de Andelo como texto comprensible del celtibérico en ámbito vascón.

En la década de 1990 se dio a conocer el mosaico de Andelo cuya lectura sin controversia es esta:

LIKINE ABULORAUNE EKIEN BILBILIARS

Dspués de varios años de investigación y aportes de lectura tanto desde el ibérico como desde el celtibérico se ha llegado a una interpretación e incluso a su traducción completa. El signario que utilizaron en esta ciudad vascona de Andelo es considerado un signario celtibérico. Por lo tanto, los dos textos antiguos localizados en el solar navarro de los vascones coinciden en usar el signario celtibérico tanto en Andelo como en Irulegui. Al mismo tiempo que otras varias téseras navarras del ámbito berón y también del vascón coinciden en usar ese mismo signario.

La traducción propuesta del mosaico de Andelo, localizado a escasos 40 kilómetros de Irulegui, nos habla de personas con nombres latinos y celtibéricos, relacionados con ciudades ibéricas y celtibéricas, que usan el signario celtibérico y que son poderosos comerciantes vascones asociados con comerciantes celtibéricos de la ciudad de Bilbilis (Zaragoza)

En opinión de F. Beltrán (2011) la casa de Likine de Caminreal (Teruel) sería en realidad la sede de una asociación en territorio celtibérico para los comerciantes de Osicerda y la de Andelo para los provenientes de Bilbilis.(3)

Es muy llamativa la similitud de los textos musivos ibéricos de Caminreal y Andelo, que sorprendentemente se sitúan fuera del área ibérica: likine +(te) ekiar/ekien (abuloŕaune) + topónimo (usekeŕte-ku / bibili-aŕs).

F. Beltrán estima que Licinus (de origen itálico o quizá celtíbero), en calidad de magister de la asociación de mercaderes financiaba la construcción de sedes comerciales en ciudades celtibéricas para facilitar las actividades de comerciantes locales en el valle del Ebro. En consecuencia, la llamada casa de Likine y el edificio andelonense del que procede el mosaico serían en realidad sedes colegiales o stationes (utilizadas por comerciantes foráneos en una ciudad ajena), destinadas al almacenaje, reuniones y pernoctaciones de sus miembros (Beltrán, F. 2011, 145-148).

El nombre personal Likine, en este caso con una palabra vinculada a un antropónimo celtibérico, Abulu, el verbo ekien y lo que probablemente sea una referencia a la ciudad celtibérica de Bilbilis (Calatayud), futura patria del poeta celtíbero-romano Marcial. La opinión general es considerar a este Likine como un artesano itinerante que fomenta este tipo de inscripciones tanto en teritorio ibérico como celtibérico, sin embargo, resulta de enorme interés la propuesta reciente de F. Beltrán, que
identifica al Likine de las inscripciones ibéricas con Lucius Scandilius Lucii libertus Licinius, magistrado de la inscripción de La Cabañeta. Este personaje, desconocemos si de origen itálico o celtibérico, financiaría la construcción de sedes para facilitar las actividades de comerciantes locales en el valle del Ebro, en el que participaban activamente tanto celtíberos como íberos. Con todo no deja de ser una hipótesis hasta el momento (Beltrán, 2016) que en nuestr opinión acerca el mosaico de Andelo a la cultura y lengua celtibérica, en un ámbito de estrechas relaciones comerciales y políticas entre ciudades celtíberas y el centro del territorio vascón. (4)

Las relaciones comerciales y políticas entre ciudades vasconas y celtibéricas son precisamente el aporte que hace la arqueología al conocimiento del pasado de esta región.

Como explico en el vídeo, nosotros planteamos que el celtibérico era una “lengua franca”, ampliamente extendida por regiones diversas del norte de la península, incluyendo el actual País Vasco y Navarra, el uso del celtibérico escrito era útil como lengua comercial, política y en el ámbito militar tanto en los bandos que se oponen a Roma como en las tropas auxiliares que los romanos reclutan durante el siglo I a.C. en el entorno del Ebro.

No entra dentro de la lógica científica plantear la hipótesis de una lengua vascónica escrita diferente al celtibérico, usada solo localmente en uno o dos castros, sin posibilidad de enviar cartas o textos comerciales y políticos a regiones alejadas. El desarrollo de la escritura epigráfica se entiende como propaganda política y como herramienta comercial, no como lectura local o secreta y particular en un ámbito solo inteligible para un reducido grupo de personas.

En relación con el aquitano, no se conoce ningún epígrafe prerromano, mientras que en el ámbito vascón se conocen ya varios epígrafes escritos precisamente por influencia de la escritura celtibérica.

Desde el año 2022 hemos propuesto una interpretción celtibérica de la mano de Irulegui entendida como texto de hospitalidad entrte personas o ciudades celtibéricas. el contenido del texto de Irulegui es nombres de personas, nombres de ciudades y la palabra KAR o KARI, con el significado de "tratado de amistad"

Asalto romano al castro de Irulegui y la fundación de Pamplona.

La datación de la Mano de Irulegui es muy precisa gracias a la arqueología, hallada bajo un nivel de incendio provocado posiblemente por la toma al asalto del castro vascón por parte de una tropa romana en el contexto de las guerras sertorianas.

En relación a como se fundó la ciudad de Pomelo, actual Pamplona como castigo a los vascones después de una derrota efectuada por las tropas romanas del cónsul Pompeyo vamos a considerar la tesis del profesor Francisco Pina Polo:

Pompelo fue fundada probablemente por Gneo Pompeyo Magno al finalizar la guerra sertoriana, en los años 72-71 a.C. La fundación de la ciudad no debe verse como la recompensa del general romano hacia los vascones por su supuesta alianza durante la guerra, ni su nombre como una manera de honrar al imperator por parte de los indígenas. Más bien la fundación debe ser vista desde la perspectiva romana de imposición de su dominio, y como el modo de Pompeyo Magno para honrarse a sí mismo dando su nombre a una ciudad indígena.... En cualquier caso, si aceptamos la fundación pompeyana parece claro que la denominación original correcta de la ciudad debe ser Pompelo y no Pompaelo...Si se asume la fundación de Pompelo como un acto personal de Pompeyo Magno, éste sólo pudo tener lugar en el contexto histórico de la guerra sertoriana que asoló la Península ibérica en los años setenta del siglo I a.C.” (5)

Por lo tanto, la excavación arqueológica del castro de Irulegui confirma lo que las fuentes romanas informaban en relación a una conquista militar violenta que arrasó castros como el de Irulegui, y que obligó a sus pobladores a bajar al llano de Pamplona para vivir al modo romano. Una conquista militar idéntica a la que se produjo en el ámbito celtibérico y con las mismas consecuencias que es la romanización temprana de todos los vascones en el entorno de Pamplona. La suposición de que los vascones se enfrentaron a la romanización de una forma diferente a sus vecinos celtíberos o que sacaron ventaja expandiéndose por regiones vecinas no tiene más fundamento que una suposición que las fuentes arqueológicas desmienten.

Necesitamos localizar los posibles separadores de palabras en la mano de Irulegui

El texto de Irulegui con tiene cuatro líneas, sin separación de palabras dentro de cada línea. Es frecuente en las inscripciones celtibéricas que cada palabra se separa por dos puntos al final de cada palabra dando paso a la lectura de la siguiente. En la trasncripción publicada no se ven separadores o puntuaciones dentro de las líneas, pero posiblmente aprzcan despues de una limpieza más profunda. No puede hacer una lectura precisa del texto de Irulegui hasta que no se pruebe o descarten las puntuaciones que separan las palabras.

El texto que contiene la mano de Irulegui aun no ha sido trasncrito por completo, de los 40 signos hay dudas en al menos en 8 de ellos, el primer signo puede ser Be o S, el último puede ser N, I o S, además no se han encontrado aún los puntos o separadores de palabras, que pueden estar ocultos bajo la degradación del bronce. Aparentemente pueden ser 4 palabras, pero si las separamos puenden ser siete, ocho o más palabras. Cuando se limpie completmaente o se lea con tecnicas de radiología el texto completo podrá trasncribirse completamente y estaremos más cerca de una traducción parcial o completa de este texto.

Nuestra interpretación del texto de Irulegui como pacto de amistad o tratado entre personas y ciudades se basa en la comparación con otros bronces celtibéricos elaborados en el mismo material y con forma de mano. Es necesario conocer una trascripción precisa de cada signo y de la separación de palabras para poder confirmar la lectura desde el celtibérico y su significado más preciso. En el año 2022 y con los datos publicados en prensa propusimos una traducción desde el celtibérico de la Mano de Irulegui

Agradecimiento al canal Youtube de Isaac Moreno Gallo por la oportunidad de publicar amplimanete la noticia y por el profesional tratamiento gráfico del vídeo.

Enlace al vídeo completo de "LA MANO DE IRULEGUI" en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=1MKf8bPLU3k

** En las primeras 24 horas lleva más de 30.000 reproducciones y 400 comentarios, muestra del enorme interés por conocer esta hipótesis celtibérica de la Mano de Irulegui

Redes Isaac Moreno Gallo:

https://www.youtube.com/@IsaacMorenoGallo

Webs: https://www.traianvs.net/ https://www.viasromanas.net/

NOTAS:

(1) Joan C. V IDAL 2012: , « El aquitano como lengua céltica (o vascones en Aquitania) ». Nouvelle Revue d’Onomastique, n° 54, 2012, p. 129-176

https://artxiker.ccsd.cnrs.fr/artxibo-01832364v1/document

(2) MADRID (07-02-2017). La ciencia confirma las raíces celtas de las literaturas castellana y vasca, según el profesor Martín Almagro Gorbea. Discurso del profesor Almagro Gorbea, al ingresar en la Real Academia de Doctores de España

https://www.rade.es/pagina.php?item=454

(3) Beltrán, F. 2011: F. Beltrán, “¿Firmas de artesano o sedes de asociaciones comerciales? A propósito de los epígrafes musivos de Caminreal ( E.7.1), Andelo ( K .28.1) y El Burgo de Ebro ( HEp 11, 2001, 621 = AE 2001, 1237)”, en: E. Luján y J. M. García Alonso (eds.), A Greek man in the Iberian Street. Papers in Linguistics and Epigraphy in Honour of Javier de Hoz, Innsbruck 2011, 139-147.

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9668474

(4) Epigrafía expuesta y romanización temprana en la Hispania republicana [Epigraphy on Display and Early Romanisation in Republican Spain] Javier Herrera Rando (Universidad de Zaragoza)

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/9140845.pdf

(5) Francisco Pina Polo (2011): Los vascones, Pompeyo y la fundación de Pompelo* Príncipe de Viana (PV), 253 (2011), 137-147 137[1]
https://sehn.org.es/wp-content/uploads/2017/08/70108.pdf

Autor Guillermo Gómez Modamio

Licenciado en Historia Antigua y Prehistoria por la Universidad de Zaragoza

Arqueólogo profesional en Miranda de Ebro (Burgos)

9 de marzo de 2026

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